
Con los ojos cerrados tratando de conciliar el sueño en la noche y no puedo. Miro a mí alrededor y me doy cuenta de cómo es la soledad. Oscura y fría.
Trato de fijar tu retrato en la infinidad de de mi mente y una frase me retumba. Trato de imaginarte y me doy cuenta que lo mas que recuerdo es tu voz en el infame de mis días.
Esta noche me he decidido a tratarte de olvidar y no puedo, pienso en transportarme y verte dormir.
Pienso en darte un beso en la mejilla y percibir nuevamente tu aroma.
Pienso en entrar en tus sueños y hacer parte de ellos.... tengo miedo mucho miedo por que de entrar en tu universo a encontrarte algo que no quiero, de solo pensarlo siento que muero.
Pienso en cuando estabas y ya no, pienso en tus labios, no cuando me besabas sino cuando me decías adiós. En ese instante sentí la muerte tocándome el hombro, un sentimiento insulso de oscuridad y frialdad subiendo por mi cuerpo y robándome hasta el último suspiro.
Cuando estés en la noche entre los brazos de otro mortal busca el lugar mas oscuro frio, vacio y ahí me encontraras, se que es difícil entre tanta zozobra de la compañía que te irradia. Pero solo te pido que lo concibas una vez. Y te darás cuenta que mi soledad es por un simple adiós.

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