Estoy por un
callejón oscuro donde el contraste de colores se confunde con el aroma del
lugar. Unos 4 o tal vez 5 pares de ojos me empiezan a observar desde un cálido
y acogedor fuego avivado con algunos periódicos viejos.
Todo se empieza
a cambiar de sepia a gris.
Siento como
desde mis pies empieza a subir un tenebroso frio que invade mis piernas y llega
a mi abdomen y se aloja ahí.
El frío dura
algo más que unos 5 segundos y mi pecho se empieza a congelar, no puedo
respirar, me falta el oxígeno. Me faltas tú.
Siento como de
gris a negro todo se empieza a tornar.
Como baja el
sudor por mi cara y mi corazón empieza a fallar, un leve dolor de cabeza me
hace trastabillar y siento que te empiezas alejar, tu voz cada vez más lejos la
escucho, más suave, pero retumba en mi cabeza, en mi pecho y en mi corazón.
Eres el único
destello de color en mí alrededor, te empiezas a desvanecer y un frio profundo
me empieza a invadir y ha empezado a llover, siento como el agua bajar por mi
cara, también baja por mi espalda. Una suave caricia de la vida.
Y recordé tu
cuerpo, tus labios, tus besos….
Como mis manos
dibujaron pasión en tu cuerpo, como tu cuerpo tomo el mío y lo domino.
Tu voz cada vez
más lejos la escucho, más suave, pero retumba en mi cabeza, en mi pecho y en mi
corazón.
Siento como
alguien se acerca y no lo puedo evitar.
Tengo esa
sensación de temor a lo desconocido, Siento como la lluvia se congela a mí
alrededor, como el agua que baja por mi espalda se ha detenido miro a la
izquierda y de repente una mano fuerte y grande se ha posado en mi hombro
derecho.
Quiero mirar
pero algo me lo hace evitar…
Una fuerza más
allá de mí ser,
Cuando una voz
fuerte, y al parecer esta si viene del más allá, me dice:
--“te
he visto caminar, te he visto correr, te he visto reír, pero en realidad eres
feliz?
Dime
que quieres de mí?,”--
Rápidamente giro
mi cabeza hacia la derecha y ya no está.
Respiro profundo
pensando que todo me lo he imaginado y empiezo a caminar,
No puedo, estoy
en el mismo lugar.
Me doy cuenta
que todo sigue igual.
La lluvia
congelada, y el agua por mi espalda quieta esta.
De repente de
nuevo esa voz.
--“No
tienes que verme para saber que soy real y que cualquier cosa te puedo dar…
dime que quieres de mí?”--
En un momento
solo puedo pensar en ti, solo tengo imágenes en mi mente de nuestros momentos
juntos, Como mis manos dibujaron pasión en tu cuerpo, como tu cuerpo tomo el mío
y lo domino.
Y así como
llegaron esas imágenes también se desvanecieron.
--“dime
que quieres de mí?”--retumbo
esa voz desde el más allá.
--“la
quieres a ella?, recuerda que te he visto y te puedo ver”—
Una sensación de
frivolidad paso por mi mente y te imagine junto a mí, como cuando mi boca beso
tu cuello y tu boca.
Como cuando mis
manos tocaron tu piel, como cunado las yemas de mis dedos jugaron por tu
espalda, como cuando nuestra respiración se aceleró y mis labios buscaron los
tuyos
--“dime
la quieres a ella?, te la puedo dar”--, retumbo de nuevo esa voz.
Un solo beso!
Una sola
caricia!
Un solo adiós!
“No” respondí
con decisión y él se burló, su risa me atormento pero no más que la palabras
que volvieron a pasar por mi mente ahora cada vez más fuerte.
--“Tengo
sueño, tengo ganas de ir a dormir pero antes quería decirte esto. No sé qué es
lo que está pasando por mi mente…
Recuerda
que somos amigos antes que todo y no me juzgues…no pienses mal de mí y no me
gustaría que lo hicieras pero solo entiéndeme y trata de no esperarme. Por qué
no se si vayas a ser tú, u otra persona.”--
El terror
invadió mi cuerpo, las piernas me empezaron a temblar, tengo frio siento el
agua bajar por mi espalda puedo volver a caminar.
Pienso que todo
ha sido una mala jugada de mi mente.
No hay más
explicación.
Al parecer hay demonios en mi mente

1 comentario:
Lo más delicioso de escribir es la posibilidad de matar los demonios que se crean en el interior del corazon, de la cabeza. Este primer relato me gustó al principio, tenía historia pero se fue desvaneciendo y me cansó; lo bueno es que lo terminé, así que hay una buena vaina y es que agarra a la gente y la lleva hasta el final.
Dos cosas: 1. Cuando empiece una historia con un tono, sígalo.
2. Word cuenta con corrector ortográfico, aprovéhcelo y lea cuando corrige, no deje que el programa lo haga todo.
Ah si y sobre todo, no dejes de escribir, es delicioso.
Un abrazo.
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